LISTA DESEOS

Cuando estrenamos año, está de moda hacer un listado con los propósitos a cumplir durante el año que comienza. 

Hacer una lista está bien, organizar las ideas por orden de preferencia también, pero ¿Cuánto de real queda luego de escribir esa lista?

Si al cabo de las semanas, recuperamos la lista, ¿Cuántas de esas tareas o propósitos has iniciado? ¿Sientes que te has columpiado a la hora de enumerar tus ideas?

Seguramente sí, seguramente nos hayamos emocionado enumerando todo lo que nos apetece hacer.  En esos momentos mientras lo escribimos todo lo vemos posible, el papel lo aguanta todo.

Ahora que ha pasado un mes, merecerá la pena recuperar la lista. Yo lo he hecho. Y reconozco que es el primer año que he conseguido tachar uno de los propósitos porque ya ha quedado hecho. Guau ¡! Un mes, y un propósito cumplido¡! Todo un logro en “estos tiempos” “sin tiempo” en el que vivimos.

También creo que modificaré la lista, quitaré y pondré ideas nuevas, me parece importante ser consciente de lo que puedo o no puedo alcanzar a hacer. Gestionar el tiempo y unirlo a mis ideas es una tarea realmente interesante.

Me parece bonito no cerrar la lista, y tachar, poner y subrayar lo realizado. Que la lista cobre vida durante el año, que sea una parte de ti. No verla como la lista de tareas pendientes, sino verla como la lista que tú y sólo tú conoces. Es algo sólo tuyo, tus propósitos, tus retos, tus ideas, tus momentos…tu año.

No prometo nada, pero intentaré actualizar este post, compartir con quien quiera leerlo y verlo los proyectos o las ideas cumplidas.

Espero que os guste. Estaría genial si os animáis a contar, a compartir vuestros propósitos cumplidos o no. Porque los que no se cumplen también son importantes yo también hablaré de ellos.

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